Cerraduras con barras: pestillos gigantes y potentes

Hay una corriente de pensamiento en el mundo, difícil de refutar, que dice que “grande siempre es mejor”. Si tomas algo que te guste y te lo ofrecen luego en versión gigante, pues es fácil verle el atractivo a la idea. Seguro alguno en algún momento se ha imaginado zampándose un perro caliente gigantesco con mil aderezos y condimentos. O la clásica idea de la piscina llena de pudin de chocolate.

Pero que esto no solo se limita a la comida, no, también lo vemos en la práctica de nuestro día a día. Podemos ver las camionetas, o ciertos modelos de coches que parecen coches con esteróides, gigantescos monstruos en las carreteras de los que los demás huimos en pánico.

También es algo que vemos en los móviles de hoy en día, que aunque hace unos años la moda era hacerlos lo más pequeños posibles, hoy en día algunos modelos requieren ambas manos para operarse por sus desproporcionadas medidas, pero que a la gente le encantan. Ni hablar de los televisores que sobrepasan hasta el tamaño de las ventanas de algunos de los hogares donde los ponen. Podemos discutir todo el día sobre si más grande es mejor, pero lo que si es indiscutible es que a la mayoría más grande les gusta más.

En un campo donde no se espera mucho ver esto es en el de los cerrajeros baratos, pero en realidad es un sitio donde muchos quisieran aplicar esta norma. Es entendible, solo hay que ver no el tamaño de las cerraduras, si no de los pestillos que a la final son los que evitan que la puerta se mueva cuando no debe y a muchos les cuesta creer que ese pedacito de metal (por muy sólido que sea) pueda aguantar la faena de defender un hogar.

Así que muchos buscan opciones un poco fuera de la norma, ya que la mayoría son iguales, con tal de conseguir a algo que no solo los proteja, si no que también los haga sentir protegido, que es muy distinto.

Es como si tuvieses que colgarte de la cima …

Cerrajeros por Internet y 24 horas

Muchas cosas han cambiado en los últimos años en el mundo. Desde la introducción de los móviles y esto de poder comunicarnos cuando y donde queremos parece que a cada minuto hay un nuevo invento, una nueva tecnología intentando entrar en nuestras vidas. A la final el mundo acaba moviéndose muy rápido y todos debemos movernos con él o quedarnos en el pasado como el adorno de jardín que nadie quiere mover pero que poco a poco el mismo tiempo va deshaciendo.

Este paso del tiempo y adaptación también ha llegado al mundo de los negocios, tiendas y servicios. Para muchos ha quedado en el pasado los tiempos en los que debían caminar hasta el supermercado de la esquina para comprar lo esencial de la semana, ahora con unos toques en el móvil en pocos minutos está un chaval en la puerta entregando la compra como si fuese lo más natural del mundo. Hasta el mundo del entretenimiento se ha visto sacudido por la actualidad. Para muchos eso de ir al video club a rentar alguna cinta (o DVD) es tan solo un mal recuerdo de una noche sin sueño. Muchos solo han vivido en un mundo en el que pueden comprar la película que quieran desde su propio tv y verlo al momento.

Entre tanto cambio hay algunos que ni nos damos cuenta, como en los cerrajeros. Y es que los cerrajeros urgencias de hoy en día quedan muy lejos de aquellos que se encontró la abuela cuando en sus años mozos se le quedó cerrada la puerta al ir a misa dejando las llaves dentro. Lo que hace unos 50 años era una verdadera tragedia donde la mejor opción era romper un agujero en la pared o romper una ventana para ingresar, hoy en día es apenas una incomodidad gracias al avance de los tiempos y la tecnología que tenemos hoy en día.

Antes los cerrajeros trabajaban como cualquier otro local, en horarios muy cómodos y en sitios muy específicos, donde si necesitabas uno a la distancia o a deshoras pues te las ibas a ver muy mal. …